"Allí los probó." Éxodo 15:25.
Una vez visité el cuarto de prueba de una gran fábrica de acero. Todo a mi alrededor eran pequeñas divisiones y compartimientos. El acero había sido probado hasta lo extremo, y marcado con cifras que señalaban su punto de rotura. Algunas piezas habían sido retorcidas hasta ser partidas, y la fortaleza de su tesura estaba marcada sobre ellas. Otras habían sido estiradas hasta el punto de rotura, y la fuerza de su tirantez marcada. Otras habían sido comprimidas hasta su punto de opresión, y también marcadas. El maestro de esta fábrica de acero sabía exactamente lo que cada una de estas piezas de acero podía sobrellevar bajo la presión. Él sabía lo que podían soportar si colocadas en un buque, en un edificio o en un puente. Él sabía esto porque el sitio de prueba se lo había revelado.
Así es también a menudo con los hijos de Dios. El no quiere que seamos semejantes a los vasos de cristal o de porcelana. Dios quiere que seamos parecidos a esas piezas de acero endurecidas, capaces de soportar los retorcimientos y opresiones hasta lo infinito, sin que caigamos.
Él no quiere que seamos plantas de invernadero, sino robles golpeados por la tormenta; ni tampoco dunas de arena llevadas por cualquier soplo de aire, sino rocas de granito resistiendo las más terribles tormentas. Para moldearnos de esta forma, Él necesita llevarnos a Su habitación de prueba del sufrimiento.
Muchos de nosotros no necesitamos ningún otro argumento, sino nuestra propia experiencia para probar que el sufrimiento es verdaderamente la habitación de pruebas de fe de Dios. -J. H. McC.
El hablar y teorizar acerca de la fé es una cosa muy fácil, pero frecuentemente Dios nos arroja en crisoles para probar nuestro oro y separarlo de la basura y de las demás mezclas. Somos dichosos si los huracanes que agitan el mar de la vida inquieta, producen el efecto de aumentar nuestro interés en su servicio y ver lo que Él vale. Más vale la tormenta con Cristo, que las aguas apacibles sin Él.-Marduff.
¿Qué sucedería si Dios no pudiese hacer que tu vida madurase sin el sufrimiento?Lamentablemente los tratos fuertes en la vida se deben proporcionalmente a la dureza de cada quien no acepta por entendimiento las enseñanzas de Dios, tal como al pueblo de Israel les valió la frase duros de cerviz, el mismo problema se sigue teniendo en la actualidad... Cabezas duras para aceptar lo que Dios dice y hacerlo tal cual el lo dijo. Aún así también es en el sufrimiento donde aprendemos a soltar nuestra vida en manos de Dios y experimentamos sus verdades en nosotros y allí crece nuestra confianza en Él. Podemos decir benditos terribles momentos que nos revelaron a Dios tal como lo vamos conociendo y lo que eso produjo en firmeza en nuestra vida.
Isaías 48:17 ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.
Deuteronomio 6:25 y 25 Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. 25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado.
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