“Por la tarde durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría”. Salmo 30:5.
Cristiano, si te hallas en una noche de pruebas, piensa en el mañana; anima tu corazón pensando en la venida del Señor. Sé paciente, pues “he aquí él viene con las nubes”. ¡Sé paciente! El labrador espera hasta segar la mies. Sé paciente, pues tú sabes quien dijo: “He aquí yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra”. Si nunca te sentiste tan desdichado como ahora, recuerda que en breve estarás en la Canaán Celestial. Tu cabeza está ahora coronada de arduas pruebas, pero antes de mucho estará ceñida con una corona de estrellas; tu mano está llena de ansiedades, pero pronto tocará las cuerdas del arpa celestial. Ahora tus vestidos están manchados con tierra, pero en breve serán blancos. Espera un poco más. ¡Cuán despreciables parecerán nuestras pruebas y aflicciones cuando reflexionemos en ellas! Mirándolas aquí parecen inmensas, pero cuando estemos en el cielo, las veremos de distinta manera. Nuestras aflicciones parecerán entonces “momentáneas y leves tribulaciones”. Si la noche nunca fue tan oscura como ahora anímate, pues la mañana se acerca. Esto es mucho más que lo que pueden decir los que están cerrados en las tinieblas del infierno. ¿Sabes qué es vivir confiando en el futuro, vivir esperando, vivir anticipando el cielo? Feliz creyente, ten tan segura y consoladora esperanza. Puede ser que ahora todo sea tinieblas, pero pronto habrá luz; puede ser que ahora todo sea aflicción, pero pronto habrá felicidad. ¿Qué importa que el llanto dure una tarde, cuando el gozo viene a la mañana?
Colosenses 3:1-4 Reina Valera Contemporánea
1 Puesto que ustedes ya han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. 2 Pongan la mira en las cosas del cielo, y no en las de la tierra. 3 Porque ustedes ya han muerto, y su vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria.
Romanos 8:18 Pues no tengo dudas de que las aflicciones del tiempo presente en nada se comparan con la gloria venidera que habrá de revelarse en nosotros.
Juan 1:16-18 Reina-Valera 1960
16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. 17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
2 Corintios 4:18 Reina Valera Contemporánea
Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
Salmos 139:24 Reina-Valera 1960
Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Salmos 16:11 Reina Valera Contemporánea
Tú me enseñas el camino de la vida; con tu presencia me llenas de alegría; ¡estando a tu lado seré siempre dichoso!
Salmos 139:5 Reina Valera Contemporánea
Tu presencia me envuelve por completo; la palma de tu mano reposa sobre mí.
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