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miércoles, 3 de junio de 2026

Entre el fango con el rey

 


"Estos fueron alfareros y se hallaban en medio de plantíos y cercados, los

cuales moraron allá con el rey en su obra”. Crónicas 4:23.


La alfarería no es el más elevado de los oficios, pero, sin embargo, el rey necesitaba alfareros, y, por lo tanto, ellos estaban a su servicio, aunque el material con que trabajaban era simplemente barro. Nosotros también, quizás, estemos ocupados en la más insignificante parte de la obra del Señor, pero, con todo, es un gran privilegio hacer algo para el Rey; de modo que perseveraremos en nuestra vocación, esperando que “bien que fuimos echados entre los tiestos, seremos como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro”. El texto nos habla de los que se hallaban en medio de plantíos y cercados, que tenían que hacer rudos y pesados trabajos, poniendo cercos o abriendo zanjas. Ellos quizás habrán deseado vivir en la ciudad, en medio de la vida de la sociedad y de la cultura de la misma, pero sin embargo guardaron los lugares que se les había asignado, pues también ellos estaban haciendo la obra del rey. El lugar de nuestra habitación ha sido fijado, y nosotros no debemos cambiarnos por antojo o por capricho, sino tenemos que servir al Señor en él, siendo una bendición a aquellos entre quienes vivimos. Estos alfareros y jardineros tenían compañía real, pues moraban con el rey, y aunque estaban entre plantíos y cercados, estaba allí también el rey. Ningún lugar lícito, ninguna grata ocupación, aunque sea humilde, puede privarnos de la comunión con nuestro divino Señor. Cuando visitemos chozas, conventillos, hospicios o cárceles podemos ir con el rey. En todas las obras de fe contemos con el compañerismo de Jesús. Es cuando estamos en su obra que podemos contar con su sonrisa. Vosotros, desconocidos obreros, que estáis ocupados en la obra del Señor en medio del barro y de la miseria, en lo más bajo de lo bajo. alegraos; pues en la basura se hallaron joyas y en vasijas de barro se hallaron tesoros.


2 Corintios 4:7-10Viviendo por la fe -

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; 10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.


Salmos 23Jehová es mi pastor - Salmo de David.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.


Juan 10:1-5 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. 2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 




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