Los que descienden a la mar en naves y hacen negocios en las muchas aguas, ellos han visto las obras de Jehová y sus maravillas en las profundidades. Salmos 107:23, 24
Aquel que no ha aprendido que todos los vientos que soplan son favorables para el Cielo, es un aprendiz y no un maestro. La única cosa que no ayuda a nadie, es una calma muerta. No importa de donde proceda el viento, pero ya venga del Norte o Sur, del Este u Oeste, todo ayuda hacia aquel bendito puerto. Procura una cosa solamente: Manténte bien dentro de la mar, y entonces no tengas miedo a los vientos tormentosos. Imitemos en nuestras oraciones a aquel anciano de Cornwall quien en sus oraciones decía: "Oh, Señor, envíanos dentro de la mar adentro donde hay bastante profundidad. Aquí estamos tan cerca de las rocas, que con el soplo del viento más pequeño del diablo, todos seremos destrozados. Señor, envíanos dentro de la mar, en la profundidad de las aguas donde tengamos espacio suficiente para obtener una gloriosa victoria."-Mark Guy Pearse.
Recuerda que no poseemos más fé en cualquier otra ocasión, que la que tenemos en la hora de la prueba. Todo lo que no quiera soportar el ser probado, es confianza carnal. Cuando todo nos viene bien, entonces la fé no es fé sino vista.-C. H. Spurgeon.
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