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miércoles, 5 de agosto de 2026

Aceptando todo lo que viene de Dios



“. Sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien”. Romanos 8:28.

Sobre algunos puntos el creyente está absolutamente seguro. Sabe, por ejemplo, que Dios está sentado en la cámara de la embarcación, cuando ésta más se balancea. Cree que una mano invisible está siempre sobre la caña del timón del mundo, y sea cualquiera el lugar a donde nos lleve la providencia, Jehová gobierna la nave. Este conocimiento tranquilizador lo prepara para cualquier cosa. El creyente mira a las embravecidas aguas y el espíritu de Jesús que anda sobre las olas, y oye una voz que le dice: “Yo soy, no temas”. Sabe, además, que Dios es siempre sabio, y, conociendo esto, confía en que no habrá ni errores ni accidentes casuales, y en que no puede ocurrir nada que no deba acontecer. El, bien puede decir: “Es mejor perder que ganar, si así lo dispone el Señor. La peor calamidad que me pudiera sobrevenir, sería para mí, si el Señor así lo ordena, lo mejor y lo más conveniente”. “Sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien”. El cristiano no sostiene esto meramente como una teoría, sino lo conoce como un hecho positivo. Todas las cosas ayudan a bien aun ahora. Las drogas venenosas mezcladas en adecuadas proporciones han obrado la sanidad; los tajos del bisturí han purificado a la presuntuosa carne y han facilitado la cura. Cada acontecimiento obra todavía los más benditos y excelentes resultados. Y así, creyendo que Dios lo rige todo, que gobierna con sabiduría, que saca bien del mal, el corazón del creyente se siente seguro y en condiciones de hacer frente, con serenidad, a cualquier prueba. El creyente puede orar, con verdadero espíritu de resignación, así: “Siempre que venga de ti, envíame lo que quieras, Dios mío”.

Todo lo que pasa en mi vida aquí 

Dios me lo prepara para bien de mí.

En mis pruebas duras, Dios me es siempre fiel.

¿Por qué, pues, las dudas? Yo descanso en él.

Job 1:21-22 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Job 2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 15:4 Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

Hebreos 12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

Filipenses 4:12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.



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